Te engendré como rocío
antes de la aurora.
Cada beso que me das es el primero:
de tan inesperado, no lo espero...Cada beso que te robo es el postrero,
pues que no se repita tanto temo...Cada beso que no llega es un suspiro
que surge desgarrado de mi pecho.¡Qué misterio en cada beso!